Cuando tomar suplementos nutricionales

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Una buena alimentación, saludable y equilibrada, es sinónimo de salud. La nutrición es la base esencial para que el organismo realice todas sus funciones de forma adecuada. Unida al ejercicio físico, hace posible que gocemos de buena salud en todos los aspectos. No obstante, en ocasiones es posible que sea necesario recurrir a los suplementos nutricionales para complementar la alimentación cuando existen carencias.

Los supermercados, farmacias y parafarmacias cuentan con estanterías repletas de este tipo de productos de los que no conocemos todo lo necesario. La amplia variedad de opciones y productos que tenemos a nuestro alcance hace que elegir el que necesita nuestro cuerpo resulte más complicado. Por lo que vamos a contar en este artículo algunos de los aspectos fundamentales relativos a los suplementos nutricionales. Los beneficios que reporta cada uno, las deficiencias más habituales a nivel nutricional y en qué casos resulta más beneficiosa su ingesta.

Este tipo de suplementos concentra una gran cantidad de nutrientes que sirven para complementar la ingesta alimentaria en determinadas situaciones. No hay que olvidar que, independientemente de ellos, la dieta debe ser siempre saludable. Por tomar suplementos, no debemos olvidar que hay que llevar una dieta sana y variada que incluya todo tipo de nutrientes. En circunstancias normales, con una alimentación adecuada se obtienen todos los nutrientes necesarios para que exista un normal desarrollo y mantenimiento del organismo.

De manera que, a la hora de tomar este tipo de suplementos, lo más conveniente es consultar con un especialista para que aconseje cuál es el adecuado en cada momento y la cantidad necesaria a ingerir. Como bien sabemos, estos complementos nutricionales se indican en aquellos casos en los que la dieta no es capaz de satisfacer completamente los requerimientos nutricionales o, por alguna razón, no los sintetiza como es debido.

Qué es un complemento nutricional y sus tipos

Lo primero que tenemos que tener claro es lo que es un nutriente. Estos elementos son los encargados de suministrar energía al organismo con la finalidad de que pueda cumplir con las funciones necesarias. En otras palabras, los nutrientes son el combustible gracias al que vivimos y funcionamos. La gasolina del cuerpo y otros compuestos. Como nos explican en San Félix 75, farmacia en la que saben bien qué es esto de los suplementos y complementos nutricionales, la nutrición es uno de los factores más sencillos de modificar en nuestro día a día. Al mismo tiempo que es uno de los que mejor ayuda a reducir el riesgo de que se padezcan enfermedades a lo largo de la vida.

Resulta de gran importancia tener en cuenta las dosis necesarias de cada nutriente, puesto que, del mismo modo que la falta no es buena, un exceso puede resultar perjudicial para el organismo. Para conocer la cantidad necesaria que se debe ingerir de cada tipo de nutriente, tenemos la ingesta nutricional de referencia (INR), que señala la cantidad de nutrientes que se debe ingerir a diario. Esta ingesta es variable en función del sexo, la edad o las situaciones particulares.

Dentro de los suplementos nutricionales que existen, denominados también como complementos alimenticios o dietéticos, encontramos varios tipos. Estos productos se diseñan para ser ingeridos por vía oral y se encuentran disponibles en diversas formas: comprimidos, píldoras, cápsulas, polvos, geles o líquido. Los ingredientes más habituales son los que siguen a continuación:

  • Vitaminas que pueden combinarse entre sí como multivitaminas o encontrarse de forma individual. Los más comunes son las vitaminas A, C, D y E, junto con las del grupo B (riboflavina, biotina, B6, B12 y ácido fólico, entre otras).
  • Minerales que son elementos esenciales para que el organismo funcione y se desarrolle de forma correcta. Algunos de los minerales esenciales son el calcio, el hierro, el sodio, el zinc, el magnesio y el yodo.
  • Aminoácidos, esas pequeñas moléculas que constituyen el componente básico de la proteína. Cada proteína puede estar compuesta por la combinación de veinte aminoácidos simples.
  • Extractos de plantas en estado líquido o sustancias que se extraen de las raíces, las flores, las semillas, las cortezas, los hongos o las algas. Algunos ejemplos conocidos son el jengibre, la manzanilla, la equinácea o la hierba de San Juan.
  • Probióticos. Las bacterias y levaduras vivas desempeñan un papel crucial en el sistema digestivo. Los probióticos ayudan a que el intestino se mantenga sano y a prevenir el desequilibrio de los microbios que forman parte del microbioma.
  • Ácidos grasos, la fuente de energía que se absorbe en la sangre y, al unirse, forma los triglicéridos. Los ácidos grasos influyen directamente en el metabolismo celular y la función y respuesta ante las señales hormonales. Uno de los más conocidos es el ácido graso omega 3.

Los complementos alimenticios o nutricionales se encuentran regulados por la legislación. Lo que quiere decir que su composición está determinada. En su etiquetado figura de forma obligatoria la denominación de las categorías de nutrientes o sustancias que definen el producto o la indicación relativa a la naturaleza de los mismos. Existen vitaminas y minerales procedentes de fuentes animales o vegetales, así como de síntesis. La pureza y estructura química que presente el producto determina en gran medida su efectividad.

Conviene señalar que natural no es sinónimo de exento de riesgo. Una ingesta excesiva y continuada de este tipo de suplementos puede resultar perjudicial para la salud, por lo que están establecidos los niveles máximos que se pueden ingerir.

Quiénes deben tomar este tipo de suplementos y sus beneficios

Diversos estudios relacionan las dietas basadas en alimentos procesados con déficit de nutrientes. Los malos hábitos alimenticios que pueden estar del lado de la creciente obesidad propician una mayor ingesta de calorías, azúcares, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados, lo que se relaciona con la aparición de enfermedades crónicas y la disminución de los minerales y nutrientes esenciales que es necesario ingerir.

De manera que los adultos mayores de cincuenta años suelen representar a uno de los grupos de edad que pueden obtener beneficios de los suplementos nutricionales de vitaminas y minerales. Siempre bajo la recomendación de un profesional, pueden recurrir a los suplementos de calcio y vitamina D para mantener los huesos fuertes. Las vitaminas B6 y B12 ayudan con los glóbulos rojos y mantienen el sistema nervioso en buen estado.

Para los deportistas y personas que tienen un alto nivel de actividad física, ya que someten a su cuerpo a grandes esfuerzos, los suplementos nutricionales pueden ayudar a que completen su dieta. Dentro de los suplementos más comunes para este grupo, encontramos los que contienen vitaminas A, D, E y K, hierro y vitaminas del grupo B.

Uno de los grupos que suelen necesitar recurrir a los suplementos nutricionales son los veganos, vegetarianos y los que llevan dietas basadas en plantas. Aunque este tipo de dietas cumple con todas las necesidades nutricionales y aporta más fibra que otros tipos, la necesidad de complementarla con suplementos se contempla por sus beneficios. Entre las principales deficiencias que presentan los veganos y vegetarianos encontramos la de vitamina B12, hierro, ácidos grasos omega 3, zinc, yodo y calcio.

Las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia suelen necesitar este tipo de complementos, debido a que se aumenta la demanda nutricional y fisiológica del organismo. Además de llevar una dieta variada y saludable, con una mayor ingesta calórica, puede ser necesario incluir aportes extra de nutrientes. El médico será quien determine cuáles y en qué medida, siendo los más comunes la vitamina C y D, el hierro y el calcio. Por otro lado, se aconseja que se evite el aceite de hígado de bacalao y aquellos suplementos que contengan retinol.

En definitiva, una dieta equilibrada y saludable es la clave para que el cuerpo se mantenga sano y lleno de energía. No obstante, los suplementos nutricionales pueden ser excelentes aliados para complementar la dieta. Existen diversos complementos alimenticios, tanto si se trata de combatir el cansancio y la fatiga reforzando los niveles de magnesio, como si la intención es centrarse en la microbiota intestinal mediante la ingesta de probióticos.

De cualquier manera, a la hora de tomar suplementos o complementos nutricionales, la decisión debe estar basada en una investigación y estudio previos. Siempre hay que tener en cuenta las necesidades personales de cada persona, así como sus circunstancias. Lo mejor es, como decimos, buscar el consejo y la recomendación del médico o un nutricionista cualificado.

Cuando es necesario recurrir a estos productos, lo más aconsejable es comprobar que la empresa que los comercializa está convenientemente registrada para garantizar que son seguros.

Por supuesto, hay que tener muy presente que se trata de complementos y no de productos diseñados para prevenir, tratar o curar enfermedades como los medicamentos. Simplemente son productos diseñados para complementar la dieta. De hecho, su etiquetado, presentación o publicidad no señala ni puede señalar o afirmar que las dietas equilibradas no aporten por sí mismas la cantidad adecuada de nutrientes.

En resumen, los complementos nutricionales son beneficiosos para la salud cuando la ingesta de nutrientes no es la adecuada. Se deben tomar siempre bajo la prescripción o consejo de un profesional y, bajo ningún concepto, consumirlos como si se tratara de un medicamento.

 

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