Las enfermedades que afectan al sistema nervioso central y periférico, se denominan como enfermedades neurodegenerativas. Este tipo de afecciones, abarca un amplio espectro de patologías, tanto del cerebro, como de la columna vertebral o de los nervios que conectan unos y otros. Algunas de estas patologías, comparten el deterioro de las neuronas, aunque tanto síntomas como evolución, varían en gran medida. La manifestación a nivel neuropatológico y clínico, es muy diversa, ya que puede afectar a la movilidad, el lenguaje, la memoria o el razonamiento, entre otros aspectos. Lo que deriva en que se pierda la autonomía de forma progresiva.
Se trata de unas patologías que, afectan a mas de un tercio de la población, relacionadas frecuentemente con factores y aspectos genéticos, la edad o el estilo de vida de quien la padece. La complejidad de este tipo de enfermedades, se relaciona con la propia complejidad del cerebro y, el papel que juega en el funcionamiento de las personas. Aunque pueden darse patologías más sencillas y pasajeras, como puede ser un dolor de cabeza, existen patologías muy complejas y de carácter degenerativo.
Por lo general, estas últimas, se caracterizan por tratarse de un proceso de degeneración neuronal progresivo, en el cerebro o cualquier otra parte del sistema nervioso central o periférico. La diferencia a tener en cuenta, son los grupos neuronales o zonas del cerebro a las que afecta en cada caso. Por lo que se producen síntomas y evoluciones de la enfermedad, muy diferentes. No obstante, algunas patologías, suelen mostrar una sintomatología y alteraciones similares, dificultando una identificación precisa y temprana.
Las enfermedades neurodegenerativas, son aquellas que afectan al sistema nervioso central y/o periférico, caracterizadas por el deterioro progresivo de las células nerviosas, con lo que se produce una pérdida de la función cognitiva, motriz y sensorial. Dentro de las más conocidas, encontramos el Alzheimer, el Parkinson o la ELA, aunque existen otras.
Algunos datos sobre enfermedades neurodegenerativas
Para entender mejor en que consisten este tipo de enfermedades que, afectan al sistema nervioso y, por ende, al cerebro, nos hemos acercado a la clínica Nea y el equipo del Dr. Casariego, dedicados a la neurología, psiquiatría y neuropsicología, centrándose en enfermedades del sistema nervioso. Como nos explican, la enfermedad de Alzheimer, provoca problemas de memoria, pensamiento y comportamiento, alterando las funciones cognitivas y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Esta enfermedad, afecta al sistema nervioso y, de forma progresiva, la pérdida de las neuronas, deriva en incapacidad por parte de la persona, para valerse por sí misma.
Dentro de los síntomas comunes que se pueden producir con este tipo de enfermedades, destacamos algunos, a los que hay que prestar atención:
- Pérdida de memoria y dificultad para recordar la información.
- Cambios en la personalidad y en la conducta.
- Problemas de coordinación y equilibrio.
- Dificultad para hablar e, incluso tragar.
- Temblores y movimientos involuntarios.
- Pérdida en la capacidad para realizar las tareas habituales.
- Problemas de orientación espacial.
- Degradación de las habilidades cognitivas como la atención y la concentración.
- Fatiga y debilidad muscular.
- Problemas de sueño.
Cabe señalar que, del mismo modo que, cada paciente experimenta la enfermedad de forma particular, estos síntomas varían en función de la patología y la fase en la que se encuentre.
Se estima que, alrededor de cincuenta millones de personas, sufren demencia en todo el mundo. Los datos, procedentes de la OMS, señalan que la enfermedad de Alzheimer es la mayor causa de demencia, provocando situaciones de discapacidad y dependencia. En lo que a la enfermedad de Parkinson respeta, afecta a unos seis millones de personas.
En relación con el género, sobre si afecta más a mujeres que a hombres, se estima que afecta por igual a ambos sexos, aunque algunos estudios, demuestran que pueden existir diferencias. Concretamente en la esclerosis múltiple, un setenta y cinco por cien de las afectadas, son mujeres de entre veinte y treinta años.
La prevalencia de este tipo de patologías es muy variable, aunque se puede decir que, en términos generales, su incidencia aumenta a consecuencia del envejecimiento de la población, los factores ambientales y los genéticos.
Este tipo de enfermedades, afecta indudablemente a quien las padece y condiciona al entorno. Requieren control y seguimiento continuo, lo que implica cambios en el estilo de vida, restricciones alimentarias y la rutina, necesidad de medicación, etc. Enfrentarse a enfermedades de este tipo, conlleva estrés, ansiedad y depresión en la mayoría de los pacientes, afectando a su bienestar emocional y social. Sin olvidar que pueden llegar a causar complicaciones de gravedad en la salud, lo que disminuye la esperanza de vida, sin el tratamiento adecuado y, a veces, con él.
Enfermedades neurodegenerativas más comunes
Si la demencia afecta a unos cincuenta millones de personas, las enfermedades neurodegenerativas en su conjunto, afectan a unos tres mil millones de personas. Todas ellas, conviven con algún tipo de patología, en mayor o menor medida. Este tipo de afecciones se considera la primera causa de discapacidad a nivel global, puesto que existen muchas formas de manifestación, lesiones y afecciones de carácter neurológico. Hablaremos, en esta ocasión, de las más comunes.
Sin duda, Alzheimer y demencia, son de las enfermedades degenerativas más frecuentes. En España, existen ochocientos mil casos diagnosticados, siendo la principal causa de demencia. Sus características clínicas están basadas en la pérdida de la memoria, presentándose con otro tipo de síntomas, de carácter cognitivo y conductual. Los efectos que provoca son: alteración del lenguaje, dificultad para orientarse temporal, espacial o personalmente y, problemas para planificar tareas o resolver problemas. Se trata de una patología progresiva e irreversible, con origen en dos anomalías: la acumulación de placas de proteína beta amiloide, iniciada años antes de que aparezcan síntomas; y aparición de ovillos neurofibrilantes de proteína Tau.
Pasamos a otra enfermedad neurodegenerativa muy conocida, el Parkinson. El paradigma de los trastornos neurodegenerativos que guardan relación con las alteraciones del movimiento. Sus síntomas son el temblor, enlentecimiento de los movimientos y rigidez muscular. Además, con el paso del tiempo, se pueden producir alteraciones del estado de ánimo o la conducta, afectación en el habla, problemas de sueño y dificultades cognitivas, llevando a una discapacidad progresiva. La Sociedad Española de Neurología, asegura que existen entre ciento veinte y ciento cincuenta mil pacientes de Parkinson, con un aumento anual de diez mil casos.
Aunque se trata de una patología que, afecta a mayores de sesenta años, en la actualidad, un quince por ciento de los afectados, son menores de cincuenta. La principal causa de aparición, se encuentra en un daño sucesivo y la degeneración de las neuronas dopaminérgicas.
La esclerosis múltiple, es una de las enfermedades neurológicas con mayor prevalencia, en mujeres de entre veinte y cuarenta años. De carácter autoinmune, afecta al sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal. Su desarrollo puede producirse en forma de brotes o progresivamente. La intensidad y la progresión, son muy diferentes de un caso a otro, siendo sus síntomas principales, la fatiga, la debilidad muscular, la falta de equilibrio, los problemas cognitivos, las alteraciones de la sensibilidad y las dificultades de movilidad.
El origen de esta enfermedad, reside en un ataque erróneo, por parte del sistema inmune, al sistema nervioso, lo que da como resultado una afección desmielinizante inflamatoria. Esta alteración, interrumpe los impulsos eléctricos, con lo que se dificulta la transmisión de los mensajes ente las neuronas. De manera que se producen numerosos síntomas de todo tipo. Todavía no queda claro cual es el factor que desencadena este ataque a la mielina.
Pasamos a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), conocida pero catalogada como rara, por la baja afección que produce. Afecta a las neuronas del cerebro y la medula espinal. Pertenece a un grupo mayor de patologías, denominadas de la motoneurona, causadas por la degeneración progresiva de las neuronas motoras, encargadas de establecer comunicación entre cerebro, médula espinal y músculos. Los síntomas que presenta suelen ser la falta de coordinación y debilidad muscular que, se producen a partir de los cincuenta, empeorando con el paso del tiempo y, derivando en dificultad para caminar, levantar peso, tragar, hablar e, incluso, respirar.
En ocasiones se puede confundir ELA con esclerosis múltiple, pero el daño neurológico que presenta cada una, es muy diferente y, en consecuencia, la sintomatología, también.
De todo esto se puede deducir que, las enfermedades neurológicas pueden afectar de forma muy significativa, a las personas que las padecen y su calidad de vida. Existen rasgos que pueden indicar que se va a sufrir alguna de estas patologías. Este tipo de enfermedades origina mutaciones en los genes y la historia familiar, por lo que la predisposición genética y la capacidad de algunas personas a la hora de metabolizar fármacos, nutrientes o toxinas, influye de forma directa y, puede aumentar la posibilidad de que se desarrollen. Pueden igualmente estar ligadas al estilo de vida, el estrés, la dieta o la exposición a sustancias tóxicas.
No obstante, se sigue investigando continuamente, con la finalidad de poder combatir este tipo de enfermedades. Mientras se encuentran soluciones más eficaces, la mejor manera de sobrellevarlas, es seguir una neurorrehabilitación adecuada, con la que se pueden reducir los síntomas y el progreso de la enfermedad, mejorando dentro de lo posible, la calidad de vida de quien las padece.