Espeleología: deporte y aventura

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Adrenalina y exploración. Deporte y aventura. Así definen la espeleología deportiva aquellos que la practican. Un deporte cuya protagonista no es otra que la naturaleza y, mediante el cual, se pueden descubrir los recovecos más impresionantes escondidos en el interior de la Tierra. Para los que se están iniciando o quieren iniciarse en esta disciplina deportiva y aventurera tan interesante, lo mejor es hacerlo de la mano de los que la conocen. Los especializados en espeleología son los más capacitados para guiar y ayudar a los iniciados y principiantes en la exploración.

Por otro lado, es bastante importante disponer de un seguro que proteja ante los posibles accidentes, puesto que se trata de un deporte de riesgo y no está exento de los mismos.

Si definimos formalmente la espeleología, encontramos la siguiente definición: “Ciencia que estudia la naturaleza, el origen y la formación de las cavernas, su fauna y flora”. Así reza en la Real Academia Española. En más de una ocasión hemos visto a profesionales que, casco en la cabeza con linterna frontal, arneses y elementos varios, bajan a las profundidades de las cuevas y cavernas con una finalidad exploratoria. Poco más sabemos sobre lo que hacen en las profundidades. De hecho, para la mayoría se trata de una profesión y no de una actividad deportiva, como vamos a ver a continuación.

Dado que la espeleología consiste en una ciencia que se encarga del estudio de las cavidades naturales del subsuelo terrestre, como las citadas cuevas y cavernas, grutas y zonas subterráneas, se considera una ciencia que forma parte de la geomorfología. Proporciona conocimientos y hallazgos a otras disciplinas como la geografía, la arqueología y la paleontología, por lo que, además de estudiar la formación de cavidades subterráneas naturales, se encarga de conocer las diferentes formas de vida que en ellas habitan, sus minerales y los fósiles que en ellas se puedan encontrar.

Un deporte alejado de la ciencia, pero dentro de ella

Además de una ciencia, la espeleología forma parte del mundo deportivo. Son muchas las personas que realizan esta actividad como diversión o con una finalidad deportiva, como nos han explicado en Cortijo el Sapillo, una casa rural en la que una de las actividades que ofrecen a sus clientes es la espeleología. Un matiz que debemos hacer sobre la espeleología y la espeleología deportiva es que el nombre no es el mismo. La espeleología hace alusión a la ciencia que investiga las cavernas. Cuando se habla de la disciplina deportiva, lo correcto es hablar de espeleísmo, un deporte considerado de riesgo, porque implica la exploración de entornos en los que pueden darse peligros y condiciones extremas para quienes lo practican.

Teniendo en cuenta el tipo de cavidad en el que se vaya a realizar la actividad, se distinguen varios tipos de espeleología:

  • Espeleología kárstica, cuando se realiza en cuevas de origen kárstico o creadas por la acción del agua. Sus paredes suelen estar formadas por rocas sensibles a la erosión por disolución. Se trata del tipo de espeleología más común, debido a que este tipo de cuevas existen por todo el planeta y tienen cavidades de muchos tipos de longitud, profundidad y desnivel.
  • Espeleología volcánica, practicada en las cavidades que se originan a consecuencia de la erupción de un volcán. Las formaciones más comunes se conocen como tubos de lava y se crean cuando la lava cae por un terreno llano. Estas cuevas tienen menos pendiente y no presentan zonas inundadas por agua, reduciendo la dificultad, aunque con rocas más ásperas y pasos estrechos.
  • Espeleobuceo, o espeleología subacuática o submarina, desarrollada en las cuevas inundadas por agua. Deben utilizarse equipos de buceo y tomarse medidas de seguridad adecuadas. Es la más peligrosa de todas, por lo que solo la realizan los más experimentados.

Como se puede entender, estos tipos de espeleología son de carácter científico; en cuanto a los tipos que no son de esta categoría, encontramos:

  • Espeleología recreativa, destinada a fines lúdicos, recreativos y deportivos, donde los espeleólogos realizan la actividad por placer.
  • Espeleología de rescate, encargada de llevar a cabo el rescate de personas que se quedan atrapadas en cuevas por varias razones. Esta actividad en particular se realiza por equipos de emergencia.

Los espeleólogos trabajan en cuevas, cavernas y otros sistemas subterráneos. Se trata de profesionales que exploran, cartografían y estudian las formaciones geológicas que se encuentran en estos espacios. Al mismo tiempo que investigan su flora y fauna. En pocas palabras: estudian la formación y la biodiversidad existente en los sistemas subterráneos.

Estos son los escenarios más comunes, pero no todos los espeleólogos trabajan en ellos. Algunos trabajan en exploraciones geológicas y mineras, ofreciendo asesoramiento y ayuda sobre el subsuelo. Para poder realizar estas funciones, el espeleólogo debe contar con conocimientos especializados en diversas disciplinas científicas. Se trata de profesionales que disponen de formación en ciencias ambientales, geografía, geología, biología y ciencias de la tierra.

Material necesario para explorar las cuevas y consejos de iniciación

Todo deporte requiere de un material para poder practicarlo. La espeleología no es menos. Contar con un buen equipo para poder realizar la actividad es fundamental. Solo con un buen equipo se puede garantizar la seguridad de los exploradores en las cuevas. La lista de material que no puede faltar es larga, sobre todo si la comparas con otros deportes:

  • Casco de espeleología para mantener la cabeza protegida de posibles golpes y el desprendimiento de piedras.
  • Frontal para espeleología, ya que las cuevas no cuentan con luz natural; estas luces proporcionan la iluminación necesaria para la expedición.
  • Mono de espeleología, llamado también buzo de espeleología y que sirve para mantener el cuerpo en las condiciones de temperatura y humedad adecuadas durante la expedición. Puede ser de interior o exterior, según el tipo de cueva.
  • Calzado de montaña para mantener los pies sujetos, evitar torceduras y lesiones. Llevar rodilleras de espeleología puede ser buena opción, ya que protege de golpes en esa parte del cuerpo.
  • Guantes para espeleología, resistentes e impermeables que permitan un buen agarre.
  • Arnés de espeleología, para protegerse durante la subida o bajada peligrosa. Existen arneses de cintura o de pecho.
  • Cuerdas de espeleología que garantizan la seguridad en los descensos a la cueva.
  • Descensor de espeleología, utilizado para bajar por las cuerdas.
  • Mosquetones para espeleología, elemento de seguridad indispensable que permite la sujeción de las cuerdas y los clavos de anclaje, entre otras funciones.
  • Cabos de anclaje para espeleología, colocados entre el arnés y la cuerda para mantenerse anclado en un punto.
  • Petate para espeleología donde llevar todo el material necesario. Se aconseja utilizar una mochila específica para esta actividad debido a las condiciones en las que se práctica.

Una vez que se dispone de todo el material necesario y se sabe cómo funciona, toca tener en cuenta una serie de consejos que van a hacer posible que las primeras incursiones sean seguras y salgan como es debido.

Llevar el equipo necesario y verificar que funciona de forma adecuada. Llevar varias fuentes de iluminación, casco, botas, mono, arnés, etc. Comprobar que todo está en perfectas condiciones antes de entrar en la cueva.

Informar del destino a un familiar o amigo, para facilitar el rescate en caso de que se produzca un incidente. Estudiar la zona a explorar, consultando los mapas topográficos del área seleccionada e informándose sobre las cavidades subterráneas, es necesario, sobre todo en las primeras incursiones.

No salir de casa sin comprobar previamente el parte meteorológico. Las lluvias pueden hacer que el caudal de las cuevas se vea incrementado a consecuencia de las lluvias, por lo que no es aconsejable adentrarse en ellas si se prevén precipitaciones en la zona.

Antes de adentrarse en la práctica de la espeleología, practicar las actividades básicas, asegurándose de dominar las que hay que realizar durante una expedición: nadar, gatear, escalar o descender en rappel.

Nunca hacer la expedición sin compañía. En las primeras rutas que se hacen, lo más aconsejable es acudir acompañado de un guía preparado y experimentado. Se trata de una actividad que debe realizarse en grupo, por lo que, aun contando con experiencia, no debe llevarse a cabo de forma solitaria.

Respetar el entorno es esencial. Se trata de un entorno natural y, como tal, hay que cuidarlo y mantenerlo en buenas condiciones. No hay que dañar de forma intencionada el interior de las cuevas ni tirar basura.

Por último, ser consciente de los límites personales. Mientras se lleve a cabo esta actividad deportiva, hay que prestar atención a las señales que emite el cuerpo. Ante cualquier malestar hay que avisar al compañero y, bajo ningún concepto, sobrepasar los límites.

Como se puede observar, la espeleología es una actividad de lo más interesante. Combina conocimientos científicos con actividad deportiva extrema. No es para cualquiera, desde luego. Si se quiere practicar espeleología, lo mejor es contar con profesionales cualificados y preparados que ayuden a tomar contacto con este deporte. Con el tiempo se adquiere la experiencia necesaria para poder desarrollar la actividad en grupo, adentrándose en cuevas más interesantes.

Sin duda, en nuestro país existen cavernas, grutas y cuevas, merecedoras de una visita de espeleología. Solo hay que iniciarse.

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